Posteado por: Jessica en: 09.19.08 @ 02:51
Era yo una infeliz muy pobre que se lamentaba con golpes de pecho el no haber alcanzado ni un solo par de Oakley Frogskins (snif), cuando me llega un correo muy extraño del banco. En el me informaban que en las ultimas 24 horas se habían hecho algunos cambios a mis cuentas bancarias que necesitaban ser verificados. So, ahí voy, esperando siempre lo peor, quizá una penalidad por tener la cuenta de cheques en cero desde hace tres meses. Pero, oh sorpresa la que me he llevado, pues algo esta muy mal con la siguiente imagen.
Confundida por la misteriosa aparición de la primera cuenta, lo primero que pensé fue que tenia que ser un error de configuración en la página, no sé, me imagino que puede suceder. Acto seguido, me puse a investigar el historial de transacciones de la cuenta para ver cómo y cuándo exactamente se abrió, pero nada, todo estaba en blanco, así que mejor decidí hablar con alguien del servicio al cliente. Mientras esperaba a que alguien atendiera mi llamada, me imagine lo que me iba a comprar si por algún milagro la cuenta resultaba ser mía, (ja, en estos casos, vale soñar). De todo, lo único realmente importante fue un boleto de Greyhound a Tijuana y luego otro a Guadajara.
Cinco minutos después, me contesta un tal Sergio. Le explico lo de la cuenta y me vuelve a poner en espera mientras verifica el estado de esta. Cuando regresa a la linea sólo me dice que todo parece estar en orden, que la cuenta es mía y puedo disponer de ella en cuanto yo lo desee. Aun con esta garantía algo me dice que esto es un error y le pido verificar los datos de cuándo y cómo se abrió, a lo que me contesta que por cuestiones de seguridad esto no se puede realizar por teléfono y tengo que ir a ver a un representante en persona.
No sé si este día se marque para siempre mi cambio de suerte, pero quiero irme a dormir creyendo que estoy a unas horas de calmar la incertidumbre que me ha estado matando estos últimos días.